Milene Domingues

A la sombra (no deseada) de su marido
Milene Domingues
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Hubo una época no muy lejana en la que el fútbol femenino era una broma al lado de lo que es hoy (que, comparado con el masculino, sigue siéndolo en cierto modo). Estamos hablando de 20 años atrás: tampoco hay que remontarse a la Prehistoria. Por entonces, en el arranque del nuevo siglo, apareció la que seguramente fue la primera futbolista famosa de nuestro entorno. Era brasileña y se llamaba Milene Domingues.

¿Mujer de…? Ya estaría

Puede que a muchas no os suene el nombre; es más, puede que, de conocerla, sea por su apodo: Ronaldinha. Y ¿a qué se debe este simpático (ja, ja: no) sobrenombre? Pues a que era la mujer de Ronaldo, el famosísimo delantero del F. C. Barcelona y del Real Madrid, entre otros clubes. Su entorno la llamaba Mika, pero para qué llamarla por el apodo que ella sí aceptaba en lugar del que había recibido por persona interpuesta. Por cierto, solo en España se la llamaba así, por lo que ella misma cuenta.

Lo cierto es que su matrimonio duró cuatro años, de 1999 a 2003, pero el apodo siguió acompañándola tras su separación. Con Ronaldo mantiene, al parecer, una relación cordial —ambos tienen un hijo, Ronald, nacido en el año 2000—, pero tuvo que ser de traca que su vínculo con él la siguiera significando mucho tiempo después.

Sus proezas son sólo suyas

Esta futbolista cuenta en su haber con un curioso récord registrado en el libro Guinness, el de dar 55.197 toques a un balón durante más de nueve horas. Al parecer, salía en los descansos de los partidos a practicar esta curiosa habilidad. Después, jugó en varios clubes: uno brasileño, el SC Corinthians; uno italiano, el Fiammamonza, y tres españoles —el Rayo Vallecano Femenino, la AD Torrejón y el C. F. Pozuelo Femenino—. A España vino junto a su marido, que fichaba por el Real Madrid, y allí siguió hasta que una lesión de rodilla la apartó del deporte. Pero para entender hasta qué punto seguía a la sombra de Ronaldo es interesante mencionar una anécdota. Los dorsales de las camisetas de los futbolistas suelen ir asociados a la posición que tienen en el campo. Por ejemplo, el 7 o el 9 son números de delanteros. Pues bien, a Milene, ya divorciada, le seguían dando el dorsal número 9, el de Ronaldo. Ella jugaba como centrocampista.

Otro récord en su haber es el de romper una absurda norma de la RFEF por la cual las mujeres extranjeras que jugaban en equipos españoles no podían participar en partidos oficiales, solo amistosos. Parece ser que la presión que ejerció el Rayo Vallecano hizo que esta norma se revirtiera. Es bueno recordar que en la categoría masculina los futbolistas de otros países podían jugar partidos de Liga un poquito más de tiempo que ellas, apenas nada: desde 1933.

Milene sigue vinculada al deporte que ama; en España lo hizo como comentarista, y ahora, en Brasil, continúa jugando fuera del circuito profesional y apoyando el fútbol base femenino, algo que en Brasil, tal como ella cuenta, era casi anatema hace no tanto. Mientras en Europa comienza a generar un enorme interés —algo que en España estalló, en el mejor y en el peor sentido, con el Mundial de 2023—, en su país, una de las grandes cunas del fútbol, la mujer empieza ahora a ser aceptada. «Hasta 1979 estaba prohibido que la mujer jugara al fútbol y podías ir a la cárcel», comentaba en una entrevista de julio de 2023. Precisamente 1979 fue el año de su nacimiento y, aunque no tuvo que pasar por ese trance de poner su libertad en peligro, sí recuerda que, de niña, tenía pocos amigos por jugar al fútbol.

«Prefiero mi nombre, gracias»

Mika, o Milene, llegó a pedir en ruedas de prensa que la llamaran por su nombre, ya que, como ella misma comentó, «a la mujer de Zidane no la llaman Zidana». Miro entradas en distintos medios que hablen sobre ella: la última es del 30 de octubre de 2023, veinte años después de separarse. ¿Sabéis cómo la llaman ya desde el titular? En efecto: la Ronaldinha.

Las cosas de Milene:

Por La Contraria Puri Ruiz